En esta página vamos a hablar sobre varios términos y conceptos utilizados en las diferentes evaluaciones que le hacemos a nuestros nuestros hij@s y que son muy utilizados por los profesionales.
TEST DE PERSONALIDAD
Estudian los componentes afectivos de la personalidad, realizando una evaluación cuantitativa de los procesos psíquicos que participan en la organización de la personalidad. Dos tipos: cuestionarios y tests proyectivos.
Cuestionarios. C. de personalidad infantil de Cattell. Diseñado para ser respondido por niños de 6 a 12 años, puntúa refiriéndose a 12 rasgos de personalidad analítico-factoriales. No ha sido utilizado de modo generalizado (2).
Tests Proyectivos. Basados en el concepto de proyección. La interpretación de un estímulo reside en la problemática interna del sujeto. Comentaremos tres:
Test de Rorschach. Se puede aplicar al niño sin más limitación que las posibilidades de expresión verbal. Consiste en 10 manchas de tinta: cinco en blanco y negro, las restantes policromadas, que se presentan en cartulinas numeradas (I a X). La técnica de interpretación se basa en presupuestos psicodinámicos (procesos primario y secundario, nivel de organización libidinal, mecanismos de defensa del yo...). En un primer nivel se analiza: respuestas globales en relación a los detalles, importancia de los detalles blancos, calidad de los determinantes formales, respuestas cinestésicas y de color (definen la resonancia íntima: extrovertido, introvertido, ambigüo o coartado), respuestas totales por lámina...En el segundo nivel: la naturaleza de los procesos psíquicos que articulan el nivel perceptivo con el imaginativo (11).
Test de Apercepción Temática (TAT). Compuesto por 30 láminas que presentan escenas con personajes en situación ambigüa, excepto la última que es blanca. El paciente debe contar una historia inventada de acuerdo con el material que se le ha presentado. Puede aplicarse a partir de 11-12 años.
"Lápiz y papel". Que precisa un material muy reducido y es una variante del dibujo infantil. La observación de cómo manipula el niño el lápiz y el papel, proporciona información valiosa. El dibujo de la figura humana, del árbol, de la familia, son instrumentos auxiliares en la exploración.
ESCALAS SINDROMICAS
Hiperactividad
Escala de Conners (12). Su objetivo es evaluar la conducta en casos de T. hipercinético. La escala para padres consta de 93 items que estiman la gravedad sintomática y las circunstancias de aparición de la sintomatología. El cuestionario para maestros consta de 39 items, que exploran la participación grupal, las relaciones con la autoridad y la conducta general. Existe una forma abreviada, con los 10 items más sobresalientes, y puede ser realizada por padres, maestros o cualquier otro observador en los protocolos de tratamiento. Por análisis factorial se perfilan cuatro factores: trastornos de conducta, distraibilidad-pasividad, hiperactividad y tensión-ansiedad.
Otras escalas:
"Diagnostic Interview for Children and Adolescent (Loney, 1.987),
" Hiperkinetic Rating Scale (Davis) y el Inventario para Maestros de Quay y Peterson.
Depresión
"Children Depressive Rating Scale-Revised", (CDRS-R) (Escala de puntuación de la depresión en la infancia- revisada) (13). Inspirada en la escala de depresión del adulto de Hamilton. Consta de 17 items, 14 precisados sobre el discurso del niño, 3 referidos al plano no verbal. Cada item se puntúa de 1 a 7; significando 1 un comportamiento normal, 3 una patología leve y 5 o más una psicopatología severa. Algunos items como los referidos a sueño, alimentación y los aspectos verbales puntúan de 1 a 5. Una puntuación final de 40 a 60 caracteriza un estado depresivo moderado o ligero; superior a 60 estima un estado depresivo severo.
"Children Depression Inventory" (CDI) (Cuestionario de depresión para niños) (14). Es una adaptación del cuestionario de Beck de la depresión (BDI). Consta de 27 items, a cada uno de los cuales corresponden tres frases, numeradas de 0 a 2. El niño debe escoger la que mejor se adecúe a su estado afectivo en los últimos días. Se aplica a niños y adolescentes de 7 a 17 años.
Otras escalas y cuestionarios estructurados son:
"Schedule for Affective Disorders and Schizophrenia", (K-SADS) (Cuestionario infantil para los trastornos afectivos y la esquizofrenia) (15), y el
"Diagnostic Interview for Children and Adolescent", (DICA) (Entrevista diagnóstica para niños y adolescentes) (16).
Trastorno obsesivo compulsivo
"Leyton Obsessive-compulsive Inventory-Children Version", (LOI-CV) (Inventario de obsesiones de Leyton) (17). Es una adaptación de la versión del adulto. Consta de 44 items, que se responden entre sí o no, según estén presentes o ausentes. Se valora también la interferencia que en el funcionamiento del niño ocasionan las obsesiones y rituales y la capacidad del niño de resistir las compulsiones. Se aplica a niños y adolescentes de 8 a 18 años. Es una escala de autoevaluación. El LOI-CV diferencia significativamente a los niños obsesivos de los controles.
"Yale-Brown Obsessive Compulsive Scale for Children" (YBOCS-C) (Escala obsesivo compulsiva Yale-Brown) (18). Adaptación de la escala de Goodman para los adultos. Valora: obsesiones y rasgos de personalidad obsesiva. Es una escala de heteroevaluación.
Ansiedad
"Revised Children's Manifest Anxiety Scale", (CMAS-R) (Escala Revisada de ansiedad manifiesta para niños) (19). Evalúa el estado general de ansiedad en el niño. Compuesta por 53 items, de los que 42 corresponden a ansiedad, siendo el resto items "falsos". Es autoaplicada y de fácil respuesta (sí o no).
"State-Trait Anxiety Inventory for Children", (STAIC) (Cuestionario de ansiedad rasgo-estado para niños) (20). Consta de dos subescalas de 20 items cada una. Miden: ansiedad transitoria y generalizada.
Autismo
"Childhood autism Rating Scale", (CARS) (Escala de puntuación del autismo en la infancia) (21). Se considera una escala con elevado poder discriminativo. Está formada por 15 items, que puntúan de 1 a 4. Se clasifica a los niños según la intensidad de los síntomas: no autista (15-29,5), autismo moderado (30-36,5) y autismo severo (37-60).
"Behavior Rating Instrument for Autistic and Atipical Children", (BRIAAC) (Instrumento de puntuación de niños autistas y atípicos) (22). Explora algunas áreas de la conducta del niño: relación con los adultos, vocalización, lenguaje, comunicación, respuesta social...Los resultados reflejan desde la normalidad a la afectación más severa.
Otros: "Behavior Observational Scale for Autism", (BOS) (Escala de observación de la conducta para el autismo) (23); ECA, (Escala de comportamientos autísticos) (24); ABC, (Listado de conductas para el autismo) (25).
ESCALAS GLOBALES
"Child Behavior Check-list", (CBCL) (Listado de comprobación de la conducta del niño) (26). Estudia el comportamiento de los niños de 4 a 16 años. Obtiene información acerca de trastornos emocionales, comportamentales y sociales. Evalúa: competencia del niño en las tareas habituales de la vida cotidiana, las relaciones sociales y los rendimientos escolares. La CBCL parece ser un instrumento fiable para distinguir niños con psicopatología de población general. Posee una sensibilidad del 67% y una especificidad del 74% (27).
"Child Psichiatric Rating Scale" (28). Evalúa el campo de la psicopatología infantil por medio de 63 items. Estudia los siguientes perfiles psicopatológicos: I síntomas psicóticos, II hostilidad, III hiperactividad, IV ansiedad, V trastornos del pensamiento, VI sintomatología neurótica, VII depresión, VIII excitabilidad afectiva, IX retraimiento, X antisocialidad, XI sintomatología orgánica, XII trastornos del lenguaje, XIII trastornos del sueño, XIV alimentación y XV enuresis.
"Children Global Assessment Scale", (C-GAS) (29). Evalúa globalmente los trastornos mentales del niño. Conduce a una puntuación entre 1 y 100. Se hace referencia al nivel de funcionamiento por tramos de 10 puntos (nivel 1 a 10, nivel 11 a 20...nivel 91 a 100). Las puntuaciones superiores a 70 indican un buen nivel de funcionamiento; las inferiores a 50 señalan a niños con necesidad de intervención terapéutica. Esta escala deriva de otra anterior, la GAS. Los autores del DSM-III-R (APA, 1987) se inspiraron en la GAS y en la C-GAS para desarrollar el eje V (Evaluación Global del Funcionamiento).
FORMULACION DIAGNOSTICA
La elaboración diagnóstica en Psiquiatría infanto-juvenil es compleja. La psicopatología del niño y adolescente presenta una serie de mediadores, que la hacen diferente a la psicopatología general (del adulto). Intentar una definición de la formulación diagnòstica en el total de los trastornos psicopatológicos es impensable en el contexto de esta pequeña sección.
La evolución, el desarrollo, condiciona totalmente la psicopatología. Por una parte, hay síntomas que pueden considerarse normales o patológicos a tenor del desarrollo. La emisión espontánea de orina nocturna se considera anormal y se diagnostica como enuresis en un niño de 6 años; pero no en uno de 3. Los rituales obsesivos o compulsivos, vivenciados lúdicamente, se pueden considerar normales en un niño de 9 años, por ejemplo; pero no a otras edades. Por otra parte, existen trastornos específicos para algunas edades, pensemos en los trastornos generalizados del desarrollo; por contra, nadie pretendería diagnosticar un trastorno de personalidad en un niño de 2 años. El énfasis se debe poner en el niño o adolescente como un ser en desarrollo; el conocimiento de las etapas del desarrollo es fundamental en psicopatología infantil. El clínico debe observar el comportamiento habitual del niño o adolescente y compararlo con el esperado para la etapa del desarrollo.
La familia es esencial en el desarrollo emocional, cognitivo y social de niños y adolescentes. Constituye el primer y más importante agente de socialización. Desde esta perspectiva, cualquier fenómeno que altere de modo importante el funcionamiento familiar, tiende a alterar e interferir en el desarrollo y conducta del niño o adolescente. En algunas ocasiones es preciso un análisis formal de la dinámica familiar antes de elaborar conclusiones diagnósticas. Factores importantes a valorar son: el grado de tolerancia de los padres ante el comportamiento de los hijos, el que frecuentemente se impliquen en la psicopatología (colaboración en rituales del TOC, pautas inadecuadas en leves trastornos...) y la posible existencia de psicopatología en ellos mismos.
Aunque los padres sean los principales suministradores de información, no deben ser los únicos; otras fuentes deben ser consultadas. La información debe ser diversificada, han de escucharse las opiniones de otras personas del entorno (maestros, otros familiares...).
Generalmente, los niños y adolescentes son traídos a consulta por sus padres; los niños desconociendo los motivos, los adolescentes en claro desacuerdo. El papel del juego es esencial en la aproximación, exploración y obtención de una buena relación con el niño; las dificultades ante el adolescente son enormes, la imagen de adulto del terapeuta ante aquél. Como vemos, la situación es muy diferente al caso del adulto que acude a una entrevista relativamente consciente de su trastorno o sufrimientos.
Los antiguos temores exagerados a las contractitudes ocasionadas por los diagnósticos, deben ser, en cierto modo, abandonados. Si bien, es cierto que no se debe "roturar" a los niños o adolescentes con diagnósticos de trastornos que se superarán con el tiempo y que puedan interferir con el desarrollo posterior. Tras una entrevista clínica, con su historia y su exploración psicopatológica, se impone un diagnóstico, base de la opción terapéutica.
Es importante comentar las variaciones y diferencias en las clasificaciones nosológicas internacionales más actuales. Ejemplificaremos este tema con la ansiedad infantil. En la DSM-III-R (30), los trastornos por ansiedad en la infancia y adolescencia son: Trastorno por angustia de separación, evitación y ansiedad excesiva; cuando en la CIE-10 se contemplan en este contexto cinco categorías: trastorno por ansiedad de separación, ansiedad fóbica, hipersensibilidad social, rivalidad entre hermanos, otros trastornos y el trastorno sin especificación. Parece que las concepciones acerca de la ansiedad infantil son muy diferentes de una clasificación a otra.
El solapamiento entre trastornos es frecuente. Pensemos: trastorno hipercinético-trastorno de conducta, depresión-trastorno de conducta, ansiedad de separación-fobia escolar, sólo por citar algunos ejemplos. Respecto al último, actualmente se piensa que son trastornos diferentes; así en la ansiedad de separación, la angustia del niño se manifiesta siempre que se separa de la madre o persona significativa, mostrando el niño temores y miedos irracionales sobre posibles daños que puedan acontecer a aquellas personas; mientras que en la fobia escolar el miedo está centrado en el colegio. El rechazo escolar será en unos casos una fobia estricta, en otros una respuesta fóbica en un trastorno por ansiedad de separación. El diagnóstico diferencial puede ser complicado.
El trastorno de conducta o disocial, debe ser evaluado en profundidad, descartando otros trastornos psicopatológicos (esquizofrenia,trastornos del estado de ánimo, trastorno hipercinético). En ocasiones será la evolución y el pronóstico, tan diferente en uno u otro caso, quienes contribuirán a un diagnóstico definitivo.
El objetivo de la terapia ocupacional es facilitar al niño la realización de aquellas actividades que, debido a su deficiencia motora o psicomotora,no puede realizar. Ello lo realiza el terapeuta ocupacional analizando las dificultades del niño para la realización de sus actividades normales: desplazamiento, juegos, actividades escolares, comida, vestido, aseo, etc., y poder adaptarlas a sus posibilidades psicomotoras, incorporando las ayudas técnicas que faciliten la realización de las mismas y entrenando al niño en su ejecución. El objetivo final es facilitar al niño la mayor autonomía personal en su vida diaria.
Una de las caracteristicas mas comunes de los PDD es que muestran retrasos severos en algunas areas mientras en otras estan sumamente desarrolladas. Por eso es tan importante una evaluación en esta area.
La evaluación por un siquiatra de niños y adolescentes es apropiada para cualquier niño o adolescente con problems emocionales y/o de comportamiento. La mayoría de los niños y adolescentes con problemas serios emocionales y de comportamiento necesitan una evaluación siquiátrica comprensiva.
Las evaluaciones siquiátricas comprensivas usualmente requieren varias horas de una o más visitas del niño y los padres a la oficina. Con el permiso de los padres, el siquiatra puede solicitar información adicional de otras personas que tienen que ver con el niño (tales como el médico de familia, el personal de la escuela y otros familiares).
La evaluación comprensiva incluye frecuentemente lo siguiente:
Los aspectos biológicos, sicológicos y sociales del problema se combinan en una formulación con las necesidades de desarrollo, historial y buenas cualidades del niño o adolescente. Se le dedica también tiempo a contestar las preguntas de los padres y del niño o adolescente. Los padres acuden a las evaluaciones con muchas inquietudes que incluyen:
Cuando se identifica un problema que puede responder bien a tratamiento, se proveen recomendaciones y se desarrolla un plan específico de tratamiento. Los siquiatras de niños y adolescentes han sido específicamente entrenados y están capacitados para efectuar evaluaciones siquiátricas comprensivas de niños, adolescentes y familias.
Estos terminos son bastante comunes en la evaluaciones que hacen los terapistas ocupacionales:
Integracion visual motora : habilidad de percibir,analizar e interpretar estimulos visuales para reproducir en un papel.
Percepcion visual motora :forma en que el cerebro entiende e interpreta estimulos visuales .(discriminacion visual,memoria visual,relaciones espaciales visuales,constancia visual de las formas,memoria visual secuencial,figura y fondo y cierre visual)
Discriminacion visual –habilidad de parear o determinar caracteristicas exactas de dos formas cuando una de las formas tiene similaridades
Memoria visual: habilidad de recordar inmediatamente las caracteristicas de una forma dada,reconociendolas dentro de un grupo
Relaciones visoespaciales- es la habilidad de determinar de una configuracion aquella figura que esta en diferente direccion.
Constancia de forma visual- es la habilidad de ver una forma y ser capaz de encontrarla luego,mas grande,mas pequeñas,rotada y/0 escondida
Memoria visual en secuencia-es la habilidad de memorizar para recordar de inmediato una serie de formas dada.
Figura y Fondo-es la habilidad de percibir una forma visualmente y poder reconocer esta forma escondida dentro de un conglomerado
Cierre visual-habilidad de percibir una forma visualmente y luego poder determinar entre figuras incompletas cual fue la que vio
Motor fino: Se refiere a la fortaleza, resistencia, firmeza y madurez a los músculos de los dedos de la mano. Incluye aprender a agarrar y alcanzar las cosas, mover la muñeca en varias direcciones y soltar objetos deliberadamente.
Motor grueso : Es la habilidad para realizar movimientos generales grandes, tales como agitar un brazo o levantar una pierna, y requiere la integración apropiada de funciones musculares, óseas y neurológicas.
sistema vestibular: Es el el sistema que coordina nuestra sensación de movimiento. Las siguientes son las funciones coordinadas por medio del sistema vestibular:
(1) la habilidad de seguir los objetos con nuestros ojos se debe a la tonicidad y postura muscular que necesitamos para leer y escribir.
(2) la escritura requiere control y estabilidad de varias partes del cuerpo al mismo tiempo.
(3) la habilidad para utilizar ambos lados de nuestro cuerpo al montar en bicicleta, saltar a la cuerda o saltar
El procesamiento vestibular en las áreas subcorticales del cerebro soportan los procesamientos en las áreas corticales; por lo tanto, la disfunción vestibular que causa experiencias negativas con movimientos puede causar problemas de habla y lenguaje; el desarrollo del lenguaje puede ser demorado o no, pudiendo seguir el procesamiento normal de crecimiento adecuado.
Cinestesia: Percepción del movimiento de cada parte del cuerpo; depende de la propiocepción.
Co- contracción: La contracción simultánea de todos los músculos que están alrededor de una articulación y que la estabilizan.
Defensibilidad táctil: Disfunción en integración sensorial en la cuál las sensaciones táctiles crean reacciones emocionales negativas. Está asociada con problemas de distractibilidad, inquietud y de comportamiento.
Disfunción en Integración Sensorial: Una irregularidad o desorden en la función cerebral que hace difícil integrar de forma efectiva las entradas sensoriales. La disfunción en integración sensorial puede presentarse como desórdenes motores, de aprendizaje, sociales/ emocionales, del habla/ lenguaje, o de atención.
Dispraxia: Pobre praxis o planteamiento motor. La disfunción en la praxis es menos severa, pero más común que la apraxia (falta de praxis), está relacionada, a menudo, con un pobre procesamiento somatosensorial.
Entrada Sensorial: La corriente de impulsos neuronales que fluye desde los receptores de los sentidos del cuerpo hasta la médula espinal y el cerebro.
Especialización: En general, el proceso por el cuál una parte del cerebro llega a ser más eficiente en unas funciones particulares. La mayoría de las funciones especializadas están lateralizadas, esto es, que un lado del cerebro es más experto en la función que el otro lado.
Extensión: Acción de estirar el cuello, espalda, brazos o piernas.
Fisioterapeuta: El fisioterapeuta es un profesional de la salud relacionado con la mejora física de las habilidades de la persona. En el ámbito pediátrico, el fisioterapeuta evalúa la estructura ortopédica y las funciones neuromusculares. Un fisioterapeuta también puede recibir un entrenamiento especial igual al recibido por el terapeuta ocupacional para valorar y remediar la disfunción en el procesamiento sensorial que influye en el aprendizaje y en el comportamiento.
Flexión: Acción de doblar una parte del cuerpo.
Hipersensibilidad al movimiento: Excesivas sensaciones de desorientación, pérdida de equilibrio, náusea, o dolor de cabeza como respuesta al movimiento lineal y/o rotacional. La respuesta puede posponerse varias horas después de recibir la entrada de información.
Imagen corporal: La percepción de una persona de su propio cuerpo. Consiste en la imagen sensorial o "mapas" del cuerpo almacenados en el cerebro. También puede ser llamado esquema corporal o cuerpo percibido.
Inseguridad gravitacional: Grado inusual de ansiedad o miedo como respuesta al movimiento o cambio de la posición de la cabeza; relacionado con un pobre procesamiento de la información vestibular y propioceptiva.
Integración Sensorial: Es la organización para su uso de la entrada sensorial. El "uso" puede ser una percepción del cuerpo o del mundo, o una respuesta adaptada, o un proceso de aprendizaje, o el desarrollo de algunas funciones neuronales. A través de la integración sensorial, la mayoría de las partes del sistema nervioso trabajan juntas, de esta manera, una persona puede interactuar con el medio de forma eficiente y tener experiencias apropiadas y satisfactorias.
Lateralización: Tendencia de ciertos procesos para ser manejados más eficientemente por un lado del cerebro que por el otro. En la mayoría de las personas, el hemisferio derecho llega a ser más eficiente en procesar la información espacial, mientras el hemisferio izquierdo se especializa en los procesos verbales y lógicos.
Modulación: Regulación del cerebro de su propia actividad. La modulación incluye facilitar o excitar algunos mensajes neuronales para maximizar una respuesta, e inhibir otros mensajes para reducir la actividad irrelevante.
Nistagmus: Series de movimientos automáticos de los ojos de un lado a otro. En diferentes condiciones se producen de forma refleja. El movimiento rotatorio seguido por una parada abrupta, normalmente, produce nistagmus posrotatorio. La duración y regularidad del nistagmus posrotatorio son algunos de los indicadores de los aspectos eficientes del sistema vestibular.
Percepción: El significado que el cerebro da a las entradas de información sensorial. Las sensaciones son objetivas; la percepción es subjetiva.
Praxis: (Planteamiento Motor) Habilidad del cerebro para concebir, organizar y llevar a cabo una secuencia de acciones desconocidas.
Prono: Posición del cuerpo horizontal con la cara y el estómago hacia abajo.
Propiocepción: Deriva del latín y significa "lo propio de uno". Se refiere a la percepción de la sensación que proviene de los músculos y articulaciones. La información propioceptiva le dice al cerebro cuándo y cómo los músculos se contraen o relajan, y cuándo y cómo las articulaciones se flexionan, extienden o son comprimidas o estiradas. Esta información permite al cerebro saber dónde está cada parte del cuerpo y cómo se está moviendo.
Respuesta Adaptada: Acción apropiada en la cual la persona responde con éxito a las demandas ambientales. La respuesta adaptada requiere una buena integración sensorial, y más allá, también requiere un buen proceso de integración sensorial.
Sistema vestibular: Es el sistema sensorial que responde a la posición de la cabeza en relación con la gravedad y con el movimiento de aceleración y deceleración; integra los ajustes del cuello, ojos y cuerpo al movimiento.
Somatosensorial: Sensaciones corporales basadas en la información táctil y propioceptiva.
Supino: Posición corporal horizontal con la cara y el estómago hacia arriba.
Táctil: Perteneciente al sentido del tacto de la piel.
Terapia Ocupacional: Es una profesión de la salud relacionada con la mejora de la actuación ocupacional de la persona. En el ámbito pediátrico, la terapia ocupacional trata con niños preescolares cuya ocupación normal es el juego, o estudiantes. El terapeuta ocupacional evalúa la actuación de los niños relacionada con el desarrollo esperado para el grupo de edad al que pertenecen. Si hay discrepancias entre el desarrollo esperado y la habilidad funcional, el terapeuta valora una variedad de factores preceptúales y neuromusculares, los cuáles influyen en la función y en la ocupación. Se basa en conocimientos de neurología, cinesiología, desarrollo y diagnósticos médicos. El terapeuta ocupacional identifica a niños que pueden mejorar su potencial a través de la terapia ocupacional.
Tests de Integración Sensorial y Praxis (SIPT): Una serie de pruebas, publicadas en 1989, diseñadas para valorar el estado de integración sensorial y praxis (planteamiento motor) en niños de 4 a 8 años de edad. El SIPT es una versión revisada y más actual de la original SCIST.
Tests de Integración Sensorial del Sur de California (SCIST): Una serie de pruebas, publicados en 1972, diseñadas para valorar el estado de integración sensorial y su disfunción. Estos tests fueron más tarde revisados y actualizados, y se volvieron a publicar como Tests de Integración Sensorial y Praxis (SIPT).
Trastorno de aprendizaje: Dificultad en el aprendizaje, leer, escribir, tarea escolar, que puede no ser atribuido a daños visuales o auditivos o a retraso mental.
Tronco cerebral: La parte del cerebro más baja e interna. El tronco cerebral contiene centros que regulan las funciones orgánicas internas, la excitación del sistema nervioso como un todo, y el procesamiento sensorio motor elemental.
Referencia: A Parent’s Guide to Understanding Sensory Integration, realizada en 1991 por la Sensory Integration Internacional, Torrance, EEUU. Traducción al castellano realizada por la terapeuta ocupacional María Pérez-Aradros Postigo; La Rioja, Febrero 2006.
INTELIGENCIA AUDITIVA
Ningún niño aprende de la misma forma es por ello que se habla de las inteligencias múltiples donde cada niño demuestra sus habilidades, destrezas y conocimientos de una manera distinta y particular, pero cuando no se desarrollan adecuadamente esto puede afectar adversamente su desarrollo en forma global. Una de las formas sobresalientes de inteligencia es la que permite aprender el habla de los padres. Esa capacidad es propia del área auditiva del cerebro. Es la más importante para la actividad escolar pues ésta se centra en la escucha y en la comprensión de mensajes orales abundantes y frecuentes.
El desarrollo de la inteligencia auditiva se ve comprometido por la falta de una aplicación sistemática de excelentes programas de estimulación desde el nacimiento. Además, el oído corre riesgos frecuentes de pérdida de la agudeza y deterioros físicos temporales que pueden dejar secuelas permanentes en la calidad, como ocurre con las infecciones prolongadas o crónicas y el abuso de medicamentos, de los cuales muchos de ellos son ototóxicos.
Los fallos más frecuentes en la inteligencia auditiva son
Es posible corregir estos problemas auditivos si se suministran estímulos correspondientes a toda la gama del espectro sonoro, ya que el oído interno está dotado de 20 000 células ciliares y 50 000 neuronas especializadas respectivamente en la percepción de algunas frecuencias de sonidos y en su transmisión al cerebro.
Lo más recomendable es favorecer mucho el desarrollo de la inteligencia auditiva mediante los programas de estimulación indicados en la obra para prevenir los fallos. Pero es importante saber cómo se pueden remediar las anomalías que tanto complican la vida de los escolares y las que pueden alterar las emociones de niños y adultos.
El Adiestramiento de Integración Auditiva del Método Berard establece un programa de reeducación auditiva que se basa en ayudar a reorganizar el cerebro para mejorar las capacidades auditivas y para procesar sensorialmente. Berard afirma que los estudiantes más dotados tienen buena calidad auditiva y que, en cambio, los que no logran un nivel aceptable o sufren mucho para alcanzarlo, procesan mal lo que escuchan, es decir, tienen pobre inteligencia o calidad auditiva. El método Berard puede corregir o mejorar la hipersensibilidad auditiva, distorsiones y retraso en las señales, las cuales interfieren con la habilidad del individuo para procesar la información auditiva normalmente provocando un aprendizaje ineficiente.
En el caso de personas con autismo, donde muchos sufren de algiacusia (hyperacusis) o percepción auditiva dolorosa, ocurre cuando la persona percibe los sonidos de una forma distorsionada, se distrae fácilmente y puede tener dificultad para entender lo que escucha bloqueando a la persona emocional, social y no desarrollan la comunicación y lenguaje adecuadamente.
El método Berard provee un protocolo minucioso de pruebas audiológicas para evaluar la calidad auditiva. El programa del adiestramiento de Integración Auditiva se lleva a cabo en diez días ofreciendo dos sesiones diarias de treinta minutos donde se escuchan a través de audífonos la estimulación de once frecuencias moduladas y filtradas para estimular y corregir la calidad auditiva de tal forma que reorganiza las disfunciones del centro sensorial para que el cerebro no esté más sobrecargado con información desorganizada.
Según investigaciones realizadas, esta estimulación a nivel de hemisferios cerebrales puede impactar otras áreas en el cerebro como la atención, memoria, hipersensibilidad auditiva, habla y lenguaje, balance y coordinación, ansiedad, sistema sensorial, aprendizaje, destrezas motoras y otras, según investigaciones realizadas y sin afectar al individuo por ser una no invasiva.
Por Evelyn Trujillo, posee dos maestrías en Educación Especial, Autismo y Problemas Específicos de Aprendizaje y Trastorno del Déficit de Atención e Hiperactividad y Adiestrada en el Método Berard del Adiestramiento de Integración Auditiva. Tel. 787-502-8607 y 787-269-5942, email: berardait@gmail.com.
Sensory P.O Box 2181
Training Bayamón, PR 00960
Educational (787) 502-8607, Fax (787) 269-5942
Program berardait@gmail.com
FORWARD with AIT
El autismo es un desorden raro del cerebro que ha confundido a los profesionales y padres desde que fue reconocido. El niño autista muestra muchos de los síntomas de un pobre procesamiento sensorial, lo que se ve en los niños con trastorno mínimo del cerebro, y sus interacciones con el ambiente físico son correspondientemente pobres. Sin embargo, el niño autista tiene problemas adicionales, en el área sensorio-motor y en otras áreas
El autismo es caracterizado por una falta de relación con otras personas, con la posible excepción de uno o dos individuos del medio. El niño autista es descrito como un ser "en su propio mundo" y que normalmente no quiere a otros en ese mundo. Si él aprende a hablar, su discurso está a menudo limitado; la articulación de palabras esta normalmente bien, pero le falta la entonación y se observa un sonido monótono y como loro. Además, el niño autista tiene problemas emocionales, presenta rabietas, se pone sumamente agresivo, y llegando a herir a otras personas.
Algunos terapeutas de integración sensorial han trabajado con niños autistas, pero no hay tanta experiencia del profesional en general, manteniendo la terapia de integración sensorial con los niños autistas, como con otros niños que tienen otro tipo de trastorno del cerebro. Algunos jóvenes autistas han ganado con la terapia, mientras que otros mejoran muy ligeramente o nada. Se está animando provocar cualquier cambio apreciable en la organización del cerebro del niño autista. Especialmente subsecuentemente a los acercamientos bioquímicos al problema que han ofrecido ayuda sólo ligera, y las técnicas de modificación de conducta, que solo se abocan a la conducta del niño sin cambiar la condición en su cerebro que causa la conducta.
Desorden el Procesamiento Sensorial
Cuando los niños autistas cooperan para tomar los test estandarizados de la función de integración sensorial sus resultados son normalmente similares aquellos de niños con dispraxia. Ellos tienen problemas en la localización de los estímulos táctiles, sabiendo donde están sus manos, pero ellos no pueden verlos. Ellos tienen muchos problemas con la planificación motora, como muestra una prueba en que el examinador asume una postura rara y el niño debe imitar esa postura. Aunque las respuestas posturales del niño no están muy bien desarrolladas, ellas son a menudo mejores que las aprendidas por los niños inválidos. Esto indica que las partes del cerebro del niño que procesa los estímulos propioceptivos y vestibulares necesita de muchas respuestas posturales. También aparece que los nervios que llevan la información a las áreas sensoriales de la corteza cerebral están haciendo un trabajo adecuado. Algún otro aspecto del proceso sensorial está causando el problema; alguna otra parte del cerebro no esta trabajando bien.
Hay tres aspectos del procesamiento sensorial pobre que nosotros vemos en niños autistas.
El Registro de la Información Sensorial
La mayoría de nosotros ha pasado por una calle familiar varias veces y un día notó algo que antes nunca había visto. Nos podríamos preguntar si la señal o construcción, o cualquiera cosa, es nueva y nos sorprendemos al averiguar que ha estado allí todo el tiempo. Esto quiere decir que nuestro cerebro simplemente "decidió" que este objeto era importante notarlo en ese momento. Nosotros normalmente no somos incluso conscientes de por qué nos llamó la atención en ese momento. Algo pudo haber sido un poco diferente quizás nuestra imagen de la cosa con el sol esta diferente y esta diferencia causó que nuestro cerebro hiciera un "registro" de la imagen que había ignorado previamente.
Hay una parte del cerebro (el sistema límbico) que "decide" qué estímulo sensorial será registrado y atraerá nuestra atención y también decide si nosotros haremos algo sobre esa información. Esta es la parte que no trabaja bien en el cerebro del niño autista, y hace que él no registre muchas cosas que todos los demás notan. Depende de que tan pobremente esta parte esté trabajando, la respuesta del niño autista a la terapia.
Los estímulos auditivos y visuales son "ignorados", o no registrados, más a menudo que el otros tipo de estímulo sensoriales. El niño autistas normalmente no prestará atención al sonido de una campanilla, o a otros ruidos, e incluso no registrará lo que se dice. A veces su cerebro decidirá grabar la entrada, y entonces el niño responde. A veces él parece oír los sonidos como más ruidosos que para otras personas. La mayoría de las personas dejará de registrar un sonido sí este continua durante mucho tiempo sin mucho cambio.
El niño autista, en cambio no crece acostumbrado a un sonido firme y continuo y " no sintoniza con estos sonidos", y algunas veces esta más ato para tomar atención a cosas así. A veces registra un sonido mas intensamente y otros sonidos pasan casi desapercibidos. El niño autista también puede ignorar su campo visual. Él mira fijamente a través de las personas, y evita mirarlos a los ojos cuando ellos lo miran. Él no presta a menudo atención ojos juguetes, pero aveces su cerebro decidirá prestar a menudo atención a los juguetes, pero a veces su cerebro decidirá prestar la más cuidadosa y prolongada atención a un pequeño detalle, como una mancha en el suelo. Su cerebro tiene un regulador que sabe que información visual es importante y cual no es pertinente. Hay un tipo de estímulo visual, las rayas eso llamará la atención de la mayoría de los niños autistas. Si uno mueve delante de los ojos del niño un papel con rayas de colores y blancas alternadas, esto activa el "nistagmus de movimiento", que a su vez estimula los núcleos vestibulares (Nosotros ya hemos discutidos el nistagmus postrotatorio que consiste en un movimiento de un lado a otro del ojo causado por el estímulo vestibular. El nistagmus de movimiento similar a los ojos causado por la entrada de un estímulo visual). Nosotros creemos que el estímulo de los núcleos vestibulares ayuda al cerebro para registrar la entrada de estímulos visuales y que sea significativo para el niño.
El niño autista también tiene problemas para registrar otras sensaciones. En una prueba, nosotros colocamos una almohada de aire en la parte de atrás del cuello; la mayoría de las personas incluso los niños con trastorno minino cerebral, sentirá un poco de incomodidad con estos y llevará los hombros hacia delante o se volverá ver lo que nosotros estamos. Muchos niños autistas no muestran ninguna contestación a esta prueba. Muchos de estos niños al parecer no registran los olores y no sentir dolor a menos que sea muy intenso. Sin embargo, algunos niños autistas son demasiados sensibles a las texturas de las cosas, cuando joven, ellos pueden resistirse a comodidad sólida por no gustarles su textura.
Ellos pueden responder negativamente al estar emocionados por otra persona. Los niños con apraxia severa también a veces tienen éstos problemas del procesamiento sensorial.
Los masajes y la presión muy pesada es el tipo de estímulo táctil que a menudo produce una contestación positiva en el niño autista. Le puede gustar y permitir quedar entre dos colchonetas y tener algo pesado (como un rollo) que ruede sobre él. Él puede poner sus manos bajo cosas muy pesadas y puede disfrutar, pero quizás solo las sensaciones muy fuertes sean registradas en su cerebro. Algunos de estos niños actúan como si sus manos se sintieran incómodas todo el tiempo, y la presión fuerte les hace sentirse mejor. A los niños can dispraxia también a menudo les gustan los masajes y la presión, pero ellos parecen registrar la entrada más fácilmente que el niño autista.
El niño autista se da cuenta de la estimulación de sus músculos y articulaciones mejor que la de sus ojos y orejas. Tirando los brazos o las piernas se estimulan los receptores en las articulaciones y los músculos, a menudo los niños autistas ofrecen sus brazos y piernas para que el terapeuta los tire. Nosotros interpretamos esto para a modo ejemplificar que estas sensaciones lo están satisfaciendo. Otros ejemplos de que las sensaciones sólo muy fuertes, incluso hirientes, son registradas por el cerebro autista
.
Los niños autistas o bien buscan el movimiento y el estímulo vestibular vigorosamente o lo rechazan completamente. Ninguna de esta respuesta es normal. Algunos niños autistas quieren mucho movimiento y parece darles placer esto, Los movimientos de girar no provocan en ellos vértigos o que se sientan enfermos. Esto sugiere que sus cerebros no registran la entrada vestibular cuando debe.
Casi todos los niños autistas muestran una duración corta de nistagmus postrotatorio cuando se prueba con la luz del día y los ojos abiertos. Como con el niño que tiene un desorden vestibular- bilateral una duración corta del nistagmus indica que una vía importante para las sensaciones vestibulares no esta usándose bien. Algunas partes del cerebro probablemente están inhibiendo los núcleos vestibulares. Esto no significa que todos los aspectos del flujo de las sensaciones vestibulares no están siendo registrado, muchos niños autistas con nistagmus de corta duración también muestran inseguridad gravitacional; esto quiere decir, que algunas entradas vestibular esta siendo registrado, y la falta de modulación en esta sensación está causando dolor en el niño.
El "registro sensorial" en el niño autista puede parecer bastante caprichoso a otras personas. ¿Si su cerebro decide registrar una entrada del sensorial un día, por que no registrar algo similar otro día?
Esta inconsistencia puede llevar aun padre decir "Él podría oir si él lo quisiera" o ¿Por qué le gusta jugar tanto con uno de mis zapatos, pero no presta atención a los suyos?" O " ¿Si él puede freír huevos para él, por qué no pone él la mesa?" Pareciera que el niño estuviera deliberadamente obstinado o dándole una dura prueba a sus padres: pero este normalmente no es el caso. El niño autista no tiene el cerebro eficaz que permite a la mayoría de nosotros ser consistentes de un día a otro o de una tarea a otra.
El niño autista puede motivarse a menudo para registrar estímulo sensorial si le das un incentivo adecuado, Esto es por uñe los procedimientos de modificación de conducta son eficaces con estos niños. La terapia de integración sensorial también puede mantener un incentivo en el niño por registrar sensaciones. Pero este incentivo es interior y natural. El placer del estímulo vestibular durante la terapia ayuda a motivar al niño, y también ayuda al cerebro para procesar otras entradas, especialmente visual. Los niños autistas establecen mayor contacto visual con el terapeuta durante o inmediatamente después de sesionar con movimientos corporales que involucren mucho estimulo vestibular.
Modulación de la entrada Sensorial.
El cerebro no sólo no registra entradas sensorial, pero en algunos casos también no modula la entrada de las sensaciones particularmente vestibulares y táctiles. Un número considerable de niños autistas se resiste al movimiento y presenta inseguridad gravitacional, porque ellos no pueden modular la entrada sensorial del sistema vestibular. A veces ellos se sentirán cómodos en el balancín en el regazo de su padre, lo que sugiere que no siempre es el movimiento lo que causa ansiedad, sino la carencia de sentimiento firmemente arraigados en él. El niño autista se asustan si alguien intenta colocarlos al revés, o ponerlos en un lugar alto, o llevarlos a una posición poco familiar. Si un niño tiene inseguridad gravitacional, por lo menos sabemos que él esta registrando alguna entrada sensorial, y la terapia es entonces más exitosa.
Nosotros ya hemos notado que la mayoría de los niños autistas no registra muchas sensaciones táctiles a menos que esas sensaciones sean muy fuertes. Sin embargo, a veces ellos registran sensaciones como roce, reaccionando a ellas de una manera defensiva.
La Integración de las Sensaciones.
Como el niño autista es inconsistente en captar muchas de las sensaciones de su ambiente, él no puede integrar esas sensaciones para formar una percepción clara del espacio y de sí mismo con relación al espacio. Él puede demorar un largo tiempo en establecer una percepción visual, e incluso cuando él percibe algo, no percibirlo bien. Así el niño autista podría no querer colocarse un nuevo chaleco, porque él no ha formado una percepción familiar de él. Él podría aceptar el chaleco mas rápidamente después de que él lo ha visto varias veces. Podría ayudar colocar el chaleco alrededor de los hombros durante algún tiempo antes de esperar que él quiera ponérselo. La sensación del chaleco tocando sus hombros puede ayudarle a formar una percepción que no podría obtener exclusivamente con entrada visual. Cualquiera situación nueva como la primera sesión de terapia, presentará al niño una serie desconcertante de estímulos sensoriales no organizados, especialmente estímulos visuales, Es probable que él reaccione con ansiedad y resistencia hasta que haya experimentado ese ambiente repetidamente y puede reconocerlo como un lugar familiar y seguro. Algunos niños tienen tantos problemas que registran los elementos espaciales del ambiente, y ellos se enojan siempre que algo se cambie en su pieza por ej. , O en la terapia, Cualquier cambio en el orden de las cosas los hace sentir inseguros. A veces un niño autista se perturbara en la terapia si su madre se sienta en un lugar diferente al habitual. Nosotros debemos tener mucha paciencia y entender que para ayudar a los niños autistas es necesario apoyar sus pobres percepciones sensoriales.
La percepción de estímulos auditivos es ineficiente, por tanto el establecimiento de las percepciones de la comunicación esta limitado. Igualmente, sin un registro normal, de la información sensorial de la piel, músculos articulaciones, y sistema vestibular, el niño no pueden desarrollar una percepción corporal adecuada, clara. Le falta el planteamiento neuronal, de sí mismo y del mundo y por esto no puede actuar recíprocamente con el mundo. É no puede aprender a planear sus movimientos. , porque el no puede sentir fácilmente su cuerpo o lo que esta haciendo
. É esta privado de las sensaciones físicas que le permita el desarrollo de sí mimo y el desarrollo de su esquema corporal.
Queriendo hacer cosas.
La mayoría de nosotros se ha sentido alguna vez sin ganas de moverse. Quizás cuando el despertador suena, y nosotros todavía tenemos mucho sueño; o cuando un niño llama, y nos estábamos acostando después de un día muy cansado, sabemos que debemos levantarnos y tomar acción, pero algo en nuestro cerebro nos hizo quedarnos allí e ignorar el mundo. Este sentimiento que experimenta una persona es bastante normal de vez en cuando, es algo similar a lo que un niño autista siente la mayor parte del tiempo.
La planificación de la acción.
Hay una parte del cerebro que se preocupa por el deseo de comenzar una conducta, responder a los estímulos sensoriales, hacer algo nuevo o diferente. Esta parte del cerebro tiene el efecto de dar energía; dice, "Hágalo", a las partes del cerebro encargada de mover los músculos del cuerpo. Este sistema trabaja estrechamente con el sistema que registra o presta atención a la entrada sensorial. El resultado de la entrada sensorial y el registro sensorial es la opción de hacer algo sobre esas sensaciones o ignorarlas deliberadamente
. Como el resultado que registra las sensaciones, la planificación de la acción esta trabajando pobremente en el niño autista. No es que él no haga nada; mas bien no se puede conseguir que haga algo determinado o constructivo. Su actuar consiste en acciones simples, repetitiva; a menudo meramente dirigidas a alinear y girando objetos por largos periodos de tiempo. No realiza acciones más complejas. Si alguien le muestra una acción, normalmente no quiere hacerla.
El niño tiene algunas habilidades para jugar con juguetes o actuar recíprocamente con el ambiente; cuando se le da bastante motivación para actuar, puede hacer algunas cosas complejas, como pasar por una serie de obstáculos lo que requiere de una planificación motora. Este sistema se encuentra inactivo la mayor parte del tiempo, sin embargo, el cerebro raramente toma la decisión para hacer todo lo que puede hacer.
Como el sistema que registra la entrada sensorial, el sistema de la acción parece bastante caprichoso en el autista. Una madre podría encontrar muy difícil hacer que el niño se ponga los calcetines, en ocasiones la madre le hará que toque el calcetín, mientras el niño actúa como si no aprendiera, o como si estuviese negándose a cooperar. Puede parecer que el niño se resiste totalmente a los esfuerzos de su madre, pero lo más probablemente, es que su cerebro simplemente no puede comprometer a su sistema de acción en ese momento. En otro momento él puede llegar a ponerse su calcetín fácilmente solo.
La razón de que el niño no actúe recíprocamente con el ambiente físico es que él no registra el significado o uso de potencial de muchas cosas. Para saber usar un triciclo se requiere conocimiento del cuerpo y cómo funciona, y también algunas habilidades para el pensamiento abstracto. Uno debe deducir de ver el triciclo que hay un lugar para sentarse en él, que los pies siguen los pedales y que la cadena alrededor de los pedales va a moverse. El pensamiento abstracto es difícil para el niño autista. Cuando él ve un triciclo, y incluso cuando él registra bien la imagen visual. De tal forma que preste atención al triciclo, él todavía no comprende que es algo para subirse sentado, pasear y que da placer. Como es planeamiento motor no esta trabajando bien, él se resistirá a cualquier intento par subirlo en el triciclo.
Cuando usted presenta algo al niño autista, recuerde que él probablemente tiene la capacidad motora de usarlo. Sin embargo, su capacidad de acción no le permite hacer algo nuevo o diferente. Si él ya ha aprendido a disfrutar subirse a un triciclo, él puede estar deseoso de hacerlo, pero se resiste a subir a una patineta Antes de que él quiera subirse a la patineta él debe organizar una percepción de esta como algo familiar. Parra hacerla familiar él necesita subir y sentir su cuerpo encima en cierta posición, los movimientos a través de sus sentidos, el contacto (roce), propiocepción, y movimiento. Viendo simplemente la patineta no tendrá la misma comprensión de esta que cualquier otro niño. Los niños autistas aprenden mejor a través del hacer.
El niño autista no consigue el grado normal de placer probablemente cuando experimenta por primera vez algún a actividad, ya que su cerebro no puede registrar sensaciones del cuerpo poco familiares como agradables, Él debe experimentar esas sensaciones muchas veces antes de que las disfrute. A menudo cuando el niño autista es sometido a un nuevo objeto o actividades la terapia, ellos se resisten a la actividad, pero después de unas sesiones ellos sonríen e incluso se ríen durante esta.
Si queremos obtener algún progreso, los terapeutas y padres necesitan aguantar la resistencia del niño hasta que esté listo a aceptar la actividad terapéutica. La mayor parte del tiempo, el terapeuta no pude dejar la organización interna de los estímulos sensoriales al niño autista, como hace con el aprendizaje con otros niños discapacitados, porque este manejo es lo que funciona mal en el niño autista.
L actividad motora del niño también puede ser influenciada por la pobre modulación de las sensaciones con relación a la gravedad o el movimiento. La inseguridad gravitacional dará lugar ciertamente a sensaciones desagradables a menos que el terapeuta o el padre tenga cuidado al mover al niño Si él no puede modular la entrada vestibular, puede permanecer inmóvil. Esta inmovilidad es uno de los sintamos que el terapeuta debe trabajar durante la terapia. Hasta que el terapeuta haya hecho las sensaciones vestibulares cómodas y agradables, nosotros debemos esperar que el niño se resista a cualquier esfuerzo para comprometerlo en actividades que involucren mucho movimiento o cambios en la postura corporal.
El Desarrollo de la Planificación motora.
El pobre procesamiento sensorial impide el desarrollo de la capacidad de planificación motora desde muchos ángulos; el niño no puede formar una percepción visual del objeto delante de él rápidamente, no ha desarrollado la percepción corporal par usar la planificación motora, tiene problemas en el uso potencial de un objeto, es renuente a comprometerse en actividades determinadas, se resiste a hacer algo nuevo o diferente, o algo que no l es agradable. El niño autista, no hace nada por solo placer de hacerlo, como sucede con e el niño cuyo cerebro es normal.
Él no expresa el deseo innato de "hacer" y no le da ningún placer "hacerlo", el niño autista no desarrolla su potencial para actuar recíprocamente con el ambiente. Sin embargo, a algunos niños autistas les da mucha satisfacción y placer e recibir estímulos vestibular. Ellos juegan por largo periodos de tiempo con el equipo terapéutico sin desarrollar mayor interés, ni respuestas adaptativas. Incluso cuando ellos hacen un esfuerzo para planear una acción motora, la encuentran difícil, porque presentan dispraxia.
El aspecto más básico de conducta humana es la organización de percepciones y las respuestas a estas percepciones. El ser que no puede percibir bien su ambiente físico, o actuar eficazmente en ese ambiente, le falta el material básico por organizar conductas más complejas. Aunque el niño autista puede tener programación central de los movimientos normales y no este restringido por contracciones musculares involuntarias, él tiene severas limitaciones pero aprende a usar su cuerpo adaptativamente. Es probable que él tenga problemas en muchas áreas incluso el discurso, autocuidado, y la conducta emocional. Puesto que él no puede organizar respuestas motoras adaptativas simples, tienen problemas con las conductas más complejas.
El objetivo de la terapia en el niño autista es mejorar el procedimiento sensorial para que más sensaciones sean eficazmente "registradas" y moduladas, y para estimular a que el niño de respuestas adaptativas simples como forma de ayuda a que él aprenda a organizar su conducta. Cuando la terapia representa una diferencia, la vida del niño se cambia considerablemente; pero en este momento, la terapia no puede representar una diferencia grande en la vida de cada niño autista. Cuando nosotros continuemos tratando a los niños autistas, nosotros averiguaremos mas sobre sus problemas neurológicos y desarrollaremos maneras de "llegar" a sus cerebros con estímulos sensoriales.
Extracto de "Sensory Integration and the chil. Ayres A. Jean PHD 1979
Traducido por Natalia Montecinos R. Terapeuta ocupacional Universidad de Chile.
Los trastornos de hiperactividad de deficiencia de atención (ADHD) finalmente están recibiendo la publicidad que se les debe, lo que resulta en más esperanza y comprensión para los más de 2.5 millones de niños y unos millones de adultos que sufren de este trastorno neurológico. Sin embargo, para las personas mal informadas, ADHD sigue siendo algo que está "de moda", un capricho o una excusa para comportamientos sociales inaceptables, o, simplemente, el producto de la imaginación de algunos padres confundidos. Varios nombres han sido asociados con este trastorno durante las últimas décadas; esto ha contribuido a la confusión, aunque se haya realizado una cantidad enorme de investigaciones científicas durante los últimos veinticinco años.
Las investigaciones han comprobado que ADHD no es el resultado de condiciones sociales, ni de malas prácticas de disciplina, y no está relacionado a la inteligencia. Frecuentemente transmitidos genéticamente de padres a hijos, los síntomas de ADHD incluyen dificultades de concentración, impulsividad, problemas de memoria, poca motivación e hiperactividad. ADHD es un trastorno generalizado que normalmente afecta todos los aspectos de la vida de un individuo. Los niños y los adultos que lo padecen deben enfrentarse diariamente con dificultades en el trabajo/escuela, dificultad en desarrollar relaciones armoniosas y controlar las emociones.
Aunque los comportamientos comunes de los niños con ADHD pueden ser notados en muchos niños de una edad específica, las dificultades de un niño con ADHD generalmente caen "fuera de la norma". Tales comportamientos son intensos, extremos y persisten por un largo período de tiempo. Cada individuo es único y las dificultades que exhibe caen dentro del contexto de su edad y personalidad.
Seguimos aprendiendo más sobre este trastorno y gracias a esto, las personas que sufren de ADD/ADHD actualmente pueden escoger entre variedades de tratamientos. El primer paso es conseguir el diagnóstico apropiado y como no existe un solo examen para diagnosticar ADD/ADHD, es necesario realizar una evaluación psicológica, física y social. Además, los estudiantes deben recibir una evaluación académica. Solamente después haber realizado tales evaluaciones podrá formularse un tratamiento.
Un asesoramiento profesional debe tomar en cuenta las observaciones de los padres y los maestros. También es necesario tomar información médica para eliminar toda condición emocional o física que podría ser la causa de la condición actual del niño.
El tratamiento puede incluir medicación, técnicas de modificación de conducta, entrenamiento de destrezas sociales, sesiones con grupos de apoyo, destrezas relacionadas a la autonomía personal, y si es necesario, psicoterapia. Estos grupos ayudan a los adultos, niños y familias con ADD/ADHD a obtener el apoyo emocional para poder enfrentar la tensión a menudo asociada con este trastorno y aprender técnicas y destrezas que les ayudarán a relacionarse mejor con otras personas. El tratamiento apropiado además ayuda a estas personas a tener nuevas perspectivas acerca de sus propias emociones, así como acerca los sentimientos de otras personas. Esto representa un paso significativo hacia la meta de ser miembros productivos y satisfechos de su comunidad.
Aunque al principio el diagnóstico puede resultar muy difícil de aceptar, este trastorno puede ser tratado. Con comprensión e intervenciones apropiadas, ADHD no tiene que ser un bloque aplastante, sino un reto que puede ser confrontado y dominado. Desde luego, la colaboración entre padres, educadores y profesionales médicos son esenciales para incrementar las oportunidades de progreso y éxito .
Los padres deben convertirse en expertos sobre ADHD y aprender nuevas estrategias para criar a sus niños. Las leyes federales protegen a los niños que sufren de este trastorno y las escuelas públicas tienen la obligación de satisfacer sus necesidades educativas. Un asesoramiento apropiado y el uso de medicaciones también pueden tener un impacto positivo en el aprendizaje del niño.
Diagnóstico y Tratamiento
El trastorno por déficit de atención, con o sin hiperactividad (TDAH) es un trastorno de origen neurobiológico que se caracteriza por déficit de atención, impulsividad, y/o hiperactividad excesiva.
CARACTERÍSTICAS
Todas estas características son normales en cualquier niño, pero en el caso de niños con TDAH se dan con mayor FRECUENCIA E INTENSIDAD y pueden interferir en su proceso de aprendizaje y/o en sus relaciones sociales.
Estos problemas han de aparecer antes de los 7 años y manifestarse en dos o más ambientes, por ejemplo, en casa y en la escuela.
También debe de tenerse en cuenta que la sintomatología se manifiesta de forma diferente según la edad del niño, por ejemplo el exceso de actividad motora y/o vocal se reduce significativamente en la adolescencia.
Atención y concentración
Impulsividad
Hiperactividad
TIPOS DE TDAH
Según los criterios del DSM-IV (manual de Diagnóstico y Estadística de la Asociación de Psiquiatráa Americana, 1994) los tipos de TDAH son:
Según los criterios del DSM-IV (manual de Diagnóstico y Estadístico de la Asociación de Psiquiatría Americana, 1994) los tipos de TDAH son:
DIAGNÓSTICO
Un buen diagnóstico será fundamental para que padres y maestros acompañen al niño con TDAH e intenten evitar la aparición de estos problemas asociados.
Con la entrada en la escuela a primaria suceden cambios importantes, las exigencias son mayores, los horarios más pautados, el número de niños por maestro es mayor... pero sobretodo se le exige una gran atención y control sobre si mismo.
Es por eso que muchas veces el diagnóstico se produce con la entrada del niño a la escuela ya que las exigencias hacen que sean más evidente las dificultades y la necesidad de un diagnóstico.
El diagnóstico lo ha de realizar un profesional clínico conocedor del tema. Una evaluación a nivel médico, psicológico y pedagógico permitirá determinar cual es la condición del niño a nivel físico, emocional y de aprendizaje.
De esta forma, se podrá descartar que sean otras las causas de su comportamiento o bajo rendimiento escolar.
Este profesional necesitará, a más de la información que le puedan dar los padres, información por parte de la escuela mediante informes o cuestionarios, así como la exploración y observación directa del comportamiento y rendimiento del niño.
POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE EL D