A veces notamos que alguno de nuestros hijos ( estudiante, familiar) no se esta desarrollando como los demás y tenemos dudas sobre si lo debemos llevar a examinar o avisarle a ese padre ,amigo o colega que algo anda mal. Es algo delicado y no queremos ser alarmistas. Pero para los padres primerizos como yo ,en esta área he puesto una pequeña guía de que es el espectro del autismo, sobre señales que nos pueden indicar que hay que evaluar al niño(a) entre otras cosas.....
Señales de que el niño(a) puede tener autismo
25 indicadores de Autismo tipicos de la etapa de 18-36 meses
Desordenes penetrantes del desarollo (PDD)
¿Cual es la diferencia entre Autismo de alto funcionamiento y el Síndrome Asperger?
Señales del sindrome de Asperger
Evaluación Sicológica del autismo

Es difícil determinar la etiología del autismo. Algunos autores consideran que el autismo debe percibirse como una forma severa de déficit cognitivo social
Otros argumentan que el diagnóstico debe incluir dos tipos de déficits: las deficiencias en el desarrollo del lenguaje; y las conductas estereotipadas y ritualistas. De las primeras deficiencias, las más comunes son el cambio en el uso de pronombres y la ecolalia. De las segundas conductas, las más frecuentes son la fijación en los objetos, los intereses y las preocupaciones peculiares, gran resistencia a los cambios, la soledad, etc.
Esta confusión puede ser aclarada con la evaluación psicológica que, además, permite ubicar al niño autista en un medio psico-educativo estructurado y detectar si existe deficiencia mental severa o profunda con tendencia autista (su comunicación y su comprensión social están aún menos desarrollados que su capacidad intelectual general)
ESCALAS DE INTELIGENCIA WECHSLERPermiten evaluar la inteligencia en tres grandes niveles de edad cronológica: WPPSI (preescolar y primaria), de cuatro a seis años; WISC, niños de seis a quince años y once meses; WAIS, adolescentes desde los dieciséis años y adultos. En estas escalas los autistas de inteligencia normal obtienen una buena puntuación en la parte manipulativa de cubos y puntuaciones muy bajas, especialmente en las pruebas de comprensión y vocabulario.
Las primeras cinco pruebas proporcionan un cociente intelectual manipulativo (CIM), las otras seis un cociente intelectual verbal (CIV). De ambos cocientes se obtiene el cociente intelectual global (CIG): Además Wechsler proporciona un cociente intelectual de deterioro (CD): el CIG disminuye al aumentar la edad, en las psicosis y las lesiones cerebrales.
Wing señala que la importancia del diagnóstico con niños autistas reside en que éste es un buen predictor del ulterior progreso educativo.
Se ha encontrado correlación entre las crisis convulsivas, la disfunción cerebral y el bajo rendimiento intelectual en niños autistas, a menor CIG mayor posibilidad de ataques epilépticos y de trastorno cerebral. Cerca de un 75% de autistas padecen deficiencia mental.
Los autistas funcionan mejor intelectualmente en las pruebas no- verbales, que en las verbales. Funcionan relativamente bien en aquellas pruebas que requieren utilizar la memoria inmediata. Su rendimiento en tareas que requieren razonamiento verbal abstracto, resolución de problemas que impliquen secuencias verbales y simbolización en general, es muy inferior.
Muchos de los jóvenes autistas con un CIG normal o cercano, compensan su bajo CIV con un CIM comparativamente elevado, lo que sumado puede producir un CIG normal o cercano.
El CIG obtenido con jóvenes autistas tiene propiedades predictivas similares a las obtenidas con otros grupos de niños.
Lotter señala que además de las variables cognitivas ya indicadas, el rendimiento escolar de los niños autistas es un buen predictor: cuanto mayor es el CIG del niño en la evaluación inicial mayor es el rendimiento comprobado en el rendimiento
Rutter afirma que los niños autistas con un CIM normal realizan progresos educativos y cerca de la mitad consiguen un empleo. Lo opuesto se da en aquellos autistas con inteligencia severa o profunda. De estos la mayoría terminan institucionalizados. En cuanto al trastorno emocional y del lenguaje, el CIG ha resultado ser también un buen predictor: cuanto mayor es el CIG menos grave es el trastorno emocional y menos graves los síntomas del lenguaje en niños autistas.
ICAP: INVENTARIO PARA LA PLANIFICACIÓN DE SERVICIOS Y PROGRAMACIÓN INDIVIDUAL
Este instrumento de Bruininks y cols. Ofrece un perfil de conducta adaptativa que consta de destrezas motoras (18 ítems), sociales y comunicativas (19 ítems), de la vida personal (21 ítems), y de la vida en comunidad (19 ítems). Evalúa problemas de conducta: comportamiento autolesivo o daño a sí mismo, heteroagresividad o daños a otros, destrucción de objetos, conducta disruptiva, hábitos atípicos y repetitivos, conducta social ofensiva, retraimiento o falta de atención, conductas no colaboradoras, reacción a la conducta problema en cualquier categoría.
Los datos del ICAP guían en la toma de decisiones a la ubicación institucional: centro residencial, servicios de día, servicios de apoyo, y actividades sociales y de ocio.
PRO-ED ha editado la escala Gilliam de autismo, test estandarizado que ha sido diseñado para detectar y evaluar el trastorno autista y otros trastornos graves del desarrollo y del comportamiento, proporciona información muy valiosa que ayuda a establecer el diagnóstico de autismo. Los diferentes ítems de la escala GARS son consistentes con la medición de las conductas autistas. La validez ha sido demostrada. El criterio concurrente relacionado con los estudios de validez demuestra que las puntuaciones de esta escala pueden ser utilizadas para identificar sujetos que pertenecen a diferentes grupos de diagnóstico.
El GARS evalúa con 56 ítems, los 42 primeros van desde conducta nunca observada (o) hasta frecuentemente observada (3). Los cuatro últimos son del tipo si/no: conducta estereotipada, comunicación, interacción social, trastornos del desarrollo. Las puntuaciones directas o de escala obtenidas se convierten en puntuaciones tipificadas. GARS proporciona una guía de interpretación de conversión de puntuaciones tipificadas a Cociente de Autismo, percentiles, niveles de gravedad y probabilidad de autismo.
PEP: PERFIL PSICO-EDUCACIONAL PARA NIÑOS
El PEP permite el diagnóstico de las funciones mentales del niño. Se aplica a niños con edades cronológicas comprendidas entre 1 a 12 años y de nivel educativo preescolar. Los resultados de este programa son utilizados para el implantar el programa TEACH de enseñanza individualizada.
La escala proporciona un perfil en las siguientes áreas:
El perfil psico-educativo proporciona dos trazados, por cada una de las áreas descritas; uno de ellos pertenece a la adquisición de la competencia y el otro al emergente. Este último nivel se sitúa entre lo posible y lo imposible, es el próximo nivel de desarrollo que se puede alcanzar en la competencia evaluada. De esta forma el perfil proporciona información sobre lo que el niño es capaz de hacer y el próximo paso de su aprendizaje en el programa educativo
AAPEP: PERFIL PSICOEDUCACIONAL PARA ADOLESCENTES Y ADULTOSPermite evaluar las capacidades del sujeto joven y adulto en aquellas áreas que se consideran más importantes para su funcionamiento semi-independiente.
Contiene tres escalas:
Las aptitudes que evalúa son:
CARS: CHILDHOOD AUTISM RATING SCALE
Este instrumento de Schopler y otros evalúa quince conductas:
3. Reacciones emocionales
4. Relación con el cuerpo
5. Relación con objetos
6. Adaptación al cambio
7. Reacciones visuales
8. Reacciones auditivas
EMSV: ESCALA DE MADUREZ SOCIAL DE VINELAND
Esta escala que Doll elaboró proporciona una Edad Social que corresponde a la capacidad o competencia social que tiene el niño para cuidarse de si mismo y la forma que tiene para interrelacionarse con otras personas.
La EMSV permite evaluar al niño cuando no se pueden utilizar otros instrumentos psicológicos, debido a que éste padezca trastornos en el lenguaje, en la coordinación neuromuscular, o en la imposibilidad de que éste este presente. Se completa en una entrevista a los padres que informan de su desarrollo.
La escala tiene ocho categorías:
Cada una de estas ocho direcciones contiene ítems que corresponden a una edad social. Es especialmente útil en aquellos niños autistas con deficiencias mentales profundas que no pueden ser evaluados con otros tests psicológicos. Permite diferenciar entre deficiencia mental con y sin incompetencia social.
La EMSV facilita datos evolutivos sobre las debilidades y fortalezas del niño en las áreas de autonomía y vida social. La velocidad del desarrollo se puede establecer si se tiene en cuenta la edad en que un niño domina un ítem de la escala.
Proporciona edades de madurez social desde 0-1 años hasta edades superiores a 25. La puntuación se convierte, por medio de una tabla, en su equivalente de edad social. La escala contiene 117 ítems, repartidos en las ocho áreas mencionadas.
El conjunto de trastornos se los puede clasificar en tres grupos:
1. Trastorno de la relación social: no se relaciona con el mundo que lo rodea. Su relación es anormal con personas, objetos y animales. No distingue los acontecimientos.
2. Trastorno de la comunicación: cualquier combinación de los sentidos y sus respuestas están afectados (visión, oído, tacto, dolor, equilibrio, olfato, gusto) y el modo en que el niño maneja su cuerpo. El habla y el lenguaje no aparecen o retrazan su aparición a pesar de que existen capacidades intelectuales evidentes.
3. Trastorno psíquico: falta de flexibilidad mental.
El autismo no es curable pero si tratable. Es por esto que la psicoterapia se perfila como la puerta de ingreso a la "humanización", al amor, descubrimiento de la verdad que está en el se humano, estructuración de espontaneidad y, sobre todo, de coparticipación, de reciprocidad, de altruismo.
Las características asociadas al autismo se dividen en tres categorías:
1. Comunicación: (biológico) las habilidades de comunicación de las personas con síndrome autista son unas de las de mayor dificultades. El lenguaje expresivo y receptivo son de gran importancia, pero en una persona autista esto parece no serlo ya que ellos no se comunican con los otros, están como sumergidos en su propio mundo, tienen una incapacidad para establecer una comunicación, sus respuestas están afectadas por sus sentidos. Más del 50% no tiene lenguaje verbal.
2. Comportamiento: (psicológico) Sus conductas son involuntarias, experimentan dificultades sensoriales por una inadecuada respuesta a los estímulos externos. Tiene algunas conductas extrañas como: no temer a los peligros, no suelen tener miedo a nada, no expresan sus emociones, no tienen imaginación, tienen movimientos repetitivos (aplaudir, mecerse, aletear las manos, etc.) , tienen la mirada perdida, evitan el contacto con la vista, gritan sin causa, no tienen principio de realidad. No tienen formado su estructura psíquica. No es raro que el autista no muestre interés en aprender. El aprende de acuerdo con sus percepciones y sus intereses, pero le es difícil compartir nuestro modelo pedagógico, basado en la introyección de unas motivaciones y intereses en adquirir habilidades cognitivas y conocimientos. La capacidad intelectual del autista puede ser buena, incluso alta, pero su direccionalidad y utilización no necesariamente sigue el curso que se impone en el entorno escolar. Una característica muy común es la ignorancia del peligro. El niño normal aprende que se puede hacer daño porque se lo enseñan sus padres; le explican lo que no debe hacer, para evitar lesionarse. Pero el autista, puede ser que no adquiera más que una noción muy simple del sentido de protección.
3. Socialización: (social) esta categoría es la más dificultosa porque no se relacionan con los demás, no se dan cuenta de las diferentes situaciones sociales ni de los sentimientos de los otros, prefieren estar solos. Se relacionan mejor con los objetos que con las personas. El síntoma más típico del autismo es la falta de reciprocidad en la relación social. Las claves de la empatía están ausentes o son rudimentarias. El autista observa el mundo físico, ha veces con una profundidad y intensidad no habitual. La realidad audible y visible es el mundo que él entiende y que quizás le resulta coherente. Esta realidad puede ser para el autista placentera o ingrata, pero no puede compartir las sensaciones que experimenta con sus semejantes. Por ello, en ocasiones resultan crípticos su alegría o su enfado. El juego interactivo, es suplantado por una actividad dirigida por su peculiar percepción del entorno. El autista suele prescindir del movimiento anticipatorio de brazos que suelen hacer los niños cuando detectan que los van a tomar en brazos. En ocasiones evitan las caricias y el contacto corporal; aunque a veces, por el contrario, lo buscan y desean ardientemente, como si esta fuera su forma de comunicación con las personas que siente como seres extraños. No es raro que las personas sean contempladas como objetos, y como tales tratadas. El autista utiliza el adulto como un medio mecánico que le satisfaga sus deseos. La disociación del mundo social que experimenta el autista, es frecuentemente referida por padres y educadores con frases como:"vive en su mundo". En el colegio, e incluso antes, en el jardín maternal, el autista se evade de la interacción social que establecen los niños entre sí. Su conducta es "distinta". No comparte los intereses de la mayoría, sus acciones no parecen tener objetivo, o este es constantemente cambiante.
EVOLUCIÓN DEL AUTISMO EN LAS DIFERENTES EDADES
El Síndrome autista se manifiesta entre el primer y tercer año de vida. Al surgir la sintomatología ocurre una detención del desarrollo, una regresión , ya que pierden las habilidades adquiridas, se puede confundir con otros trastornos o discapacidades (retraso mental, hipoacusia, epilepsia, Síndrome de Down, trastorno de Asperger, trastorno de Rett). Desde el punto de vista psicológico se dice que son "border", es decir, fronterizos.
Las características evolutivas del síndrome autista son:
Primer año: (lactante)
- Bebé menos alerta a su entorno.
- No se interesa por su entorno.
- Permanece en la cuna por horas sin requerir atención.
- No responde al abrazo de la madre.
- Son difíciles de acomodar en los brazos.
- La sonrisa social ( cuatro meses) no aparece.
- Puede parecer contento, pero su sonrisa no es social.
- Rara vez ve el rostro materno.
- No diferencia a los familiares.
- Está desinteresado por las personas en general.
- Los juegos le resultan indiferentes.
- Lloran largo rato sin causa alguna.
Segundo y tercer año: (avanzan las conductas anormales)
- Falta de respuesta emocional hacia los padres.
- Falta de lenguaje (ausencia de comunicación verbal).
- No hay contacto visual.
- Producen movimientos repetitivos (mecerse, golpearse la cabeza, aletear las manos).
- Tienen carencia de dolor.
- Se asustan de los ruidos.
- Llanto desconsolado sin causa aparente.
- No usan juguetes.
- No usan carritos, los voltean y hacen girar las ruedas.
- Tienen un retraso en la adquisición del cuidad personal.
- No controlan esfínteres.
Niñez: ( continúan los mismo trastornos de conducta que en los primeros años pero se asentúan más, se hacen cada vez más evidentes, se diferencian de los niños de su misma edad).
- No se visten solos.
- No se relacionan con los niños.
- Prefieren jugar solos.
- No presentan experiencias ni vivencias propias.
- El lenguaje es defectuoso.
- Presentan ataques violentos, agresivos y sin provocación alguna.
Adolescencia – adultez:
En esta etapa los trastornos son similares a los de individuos retardados mental, ya que el funcionamiento del autismo adolescente o adulto dependerá de factores como:
- Lenguaje: factores determinantes para manifestar sus necesidades.
- Hábitos de autoayuda: pretende llevar una vida independiente, debe saberse capaz de autoayudar en normas de higiene personal, alimentación, vestimenta. Puede abastecerse solo si es educado desde pequeño, lleva mucho tiempo en entrenarse y resulta una tarea muy difícil.
Las personas con autismo no presentan anormalidades físicas evidentes, por esto en la década del cuarenta se creía que el Síndrome autista era una traba emocional. Investigaciones recientes señalan que este trastorno deriva de un desorden del Sistema Nervioso Central (S.N.C.) y no de problemas emocionales. Pero como síndrome, la causa no es única, se cree que puede ser:
- Genéticas: (endógenas) producto de una falla cromosómica llamada "X frágil".
El autismo no tiene fuerza hereditaria, puede ser heredada por una cuarta parte de los descendientes.
- Bioquímicas: el mal funcionamiento químico o metabólico favorece el comportamiento autista. Puede ser producto de hipocalcinurias, acidosis lácticas, desorden del metabolismo de las purinas. Esta enfocado hacia el rol que cumplen los neurotransmisores. Uno de los neurotransmisores principales es la Serótina como así también el Tripofano
- Virales: (congénitas) puede ser producto de infecciones sufridas por la madre durante el embarazo. Estas provocan anormalidades en el S.N.C (por ejemplo la rubéola).
- Estructurales: debido a malformaciones del cerebelo, hemisferios cerebrales y otras estructuras neurológicas.
DIAGNÓSTICO DEL SINDROME AUTISTA
Para diagnosticar el autismo deben manifestarse un conjunto de trastornos (síntomas) relacionados con la comunicación, la socialización y la conducta (biológico – psicológico – social).
Tanto los criterios del DSM IV (American Psychiatric Association, 1994) como los del ICD 10 para el trastorno autístico se sustentan en esta concepción del autismo.
CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DSM-IV DEL TRASTORNO AUTISTA.
Para darse un diagnóstico de autismo deben cumplirse seis o más manifestaciones de del conjunto de trastornos
(1) de la relación,
(2) de la comunicación y
(3) de la flexibilidad.
Cumpliéndose como mínimo dos elementos de (1), uno de (2) y uno de (3).
Trastorno cualitativo de la relación, expresado como mínimo en dos de las siguientes manifestaciones:
Trastornos cualitativos de la comunicación, expresados como mínimo en una de las siguientes manifestaciones:
Patrones de conducta, interés o actividad restrictivos, repetidos y estereotipados, expresados como mínimo en una de las siguientes manifestaciones:
Antes de los tres años, deben producirse retrasos o alteraciones en una de estas tres áreas:
(1) Interacción social,
(2) Empleo comunicativo del lenguaje. o
(3) Juego simbólico.
TRASTORNOS QUE SE CONFUNDEN CON EL AUTISMO
Muchos síntomas del síndrome autista se encuentran presentes en otros trastornos o espectros, que al inicio del síndrome autista pueden confundirse. Estos son:
CRITERIOS DE DIAGNÓSTICO DEL DSM IV PARA EL TRASTORNO DE ASPEGER
Trastorno cualitativo de la relación, expresado como mínimo en dos de las siguientes manifestaciones:
Patrones de conducta, interés o actividad restrictivos, repetidos y estereotipados, expresados como mínimo en una de las siguientes manifestaciones:
No existe un retraso clínicamente significativo para su edad cronológicaEl trastorno causa una discapacidad clínicamente significativa en el área social, ocupacional y en otras áreas importantes del desarrollo.
No existe un retraso clínicamente significativo en el lenguaje (pe: palabras sueltas a la edad de 2 años, frases comunicativas a los 3 años, en el desarrollo cognitivo, de habilidades de auto-ayuda y comportamiento adaptativo (salvo en la interacción social), o de curiosidad por el entorno.
No se cumplen los criterios de otro trastorno generalizado del desarrollo, o de
esquizofrenia.
SINTOMAS DEL TRASTORNO DE RETT (DSM-IV)
Tienen que darse todas estas características:
Aparición de las características siguientes tras un primer desarrollo normal:
3. Trastorno desintegrativo infantil: Este trastorno, tiene como característica determinante la existencia de un periodo de desarrollo normal que alcanza por lo menos hasta los dos años. Sin embargo, en ocasiones se puede solapar con el trastorno autístico, concretamente con aquellos casos en los que existe una regresión después de un período de normalidad, cuyo inicio es difícil de precisar.
4. Retraso mental: El retraso mental se define como un coeficiente de inteligencia, (C.I.), tan bajo que no permite que la persona se comporte apropiadamente o se adapte a su entorno. Para calificar un problema como retraso mental, éste debe ser aparente antes de los dieciocho años y la inteligencia, medida con una prueba de C.I., debería estar por debajo de los 70 puntos. Esto último es más bien arbitrario: algunas personas con un C.I. considerablemente menor a 70, pueden adaptarse y funcionar bastante bien, mientras que otras con C.I. mayor, no pueden.
Leve: C.I. de 50 a 70
Moderado: C.I. de 35 a 49
Severo: C.I. de 20 a 34
Profundo: C.I. menos de 20
5. Hipoacusia: Es la disminución del nivel de audición de una persona por debajo de lo normal. Puede ser reversible o permanente. Es reversible cuando es posible devolverle al paciente mediante algún tratamiento la capacidad auditiva. Es permanente cuando no se puede mediante tratamientos devolver dicha capacidad.
Se puede asociar al síndrome autista debido a que las personas que padecen este trastorno parecen no escuchar cuando otra persona les habla.
Desde el punto de vista psicológico, las personas autistas son vistas como personas que "no nacieron", su aparato psíquico no está formado porque hubo etapas evolutivas psíquicas que no se cumplieron. El vínculo madre e hijo no fue bueno, motivo por el que el espejismo de Lacan y la angustia del octavo mes no fue producida, el yo no pudo formarse. Estas personas no tienen principio de realidad.
Este trastorno puede ser tratado con terapia para que los síntomas no se agraven y ayudar al sujeto "a nacer", a formar lentamente su estructura cognitiva. Este trastorno es tratable pero no curable. Siguiendo esta lógica, la terapia del autismo tiene como meta volver conciente, activo y real aquel "sentido de ser" que el autista percibe en sí mismo, si bien en forma no muy clara, deformada e indescifrable. El mismo se pone a prueba, revive momentos ligados a la experiencia y a la percepción, estructura transfert: la psicoterapia es una experiencia catártica profunda que termina con el abandono de sí mismo para descubrir, a través de la experiencia del espejo (Lacan) la espontaneidad y la identificación que se corresponden al Yo-ideal y que sostienen toda la vida psíquica y su dinámico devenir.
La experiencia psicoterapéutica conduce a un "despertar". Este proceso se manifiesta de modo diverso en cada autista y esta "grandeza "es percibida en forma empática por el niño que inconscientemente busca la propia individualidad, la propia libertad e independencia. Esta fuerza interna que puja desestabiliza las líneas del desarrollo y el resultado es el cuadro autista, por otro lado la intervención psicoterapéutica es capaz de reestablecer el equilibrio y de activar el proceso de crecimiento psico-mental.
El autismo, por sus características psico-patológicas forma parte de la categoría de las "alteraciones específicas del desarrollo psico-mental".
El autismo, desde un punto de vista psicoanalítico, se delinea por fuera de las tres estructuras fundamentales (neurosis, psicosis, perversión) y justamente por esto resulta muy dificultoso hacer un "diagnóstico", no solo desde la perspectiva objetivamente clínica, sino que también para lo que denominamos "alteración del desarrollo". Esto engloba tanto el nivel orgánico como el intrapsíquico.
Esta modalidad sintomática deviene clara y puede ser vista con una minuciosa mirada fenomenológica.
El autista no logra manejar el dilema presencia-ausencia así que la modalidad cerca-lejos, acercamiento-alejamiento, esconderse-aparecer lo encuentran desarmado e incapaz de estructurarse en un lógica adapatativa-contenedora. La pérdida lo encuentra incapaz de contener la angustia emergente y en consecuencia reclama la presencia concreta de la ayuda del Otro (como dice Freud). Por eso, los autistas deforman el modo perceptivo hipervalorizando lo visible que hipertrófico, esteriliza los demás canales informativos.
Sin embargo, en su autismo (aislamiento) son sujetos excesivamente presentes y atentos a la presencia del Otro, del cual defenderse, teniéndolo lejos. Esto se evidencia claramente en los autistas graves que, a pesar de su propia lejanía, participan empáticamente y en un modo totalmente subjetivo, por lo que podemos deducir;
Estas modalidades de funcionamiento explican también cómo el autista utiliza un pensamiento concreto y, si queremos, un pensamiento afectivo, siendo capaz de simbolizar y de crear un pensamiento autónomo.
Estos niños pueden "tocar" todos sus juguetes, sin poder jugar con ninguno y es porque la actividad lúdica se transforma siempre en una "dramatización" (siempre lanzan los objetos o bien los rompen mientras tratan de mantener las distancias).
Así también se puede entender por qué la alteración autista es intrapsíquica ("conflicto-incluído, así lo define Winnicott) y adquiera siempre un aspecto enigmático en el sentido que es entendible, pero difícil de enfrentar.
Otro aspecto a evidenciar en los mecanismos psico-mentales del autista es que los pensamientos son muy endebles, pero están sostenidos con adecuada atención, se forman y se deshilachan con mucha facilidad movilizados por los estímulos perceptivos, no siendo "formateados" y/o sostenidos por adecuadas valencias afectivas.
Las estereotipias y los comportamientos obsesivos pueden ser leídos como una necesidad de estructurar algo que sea estable, que no desaparezca, que no se disuelva.
Coscio, R. y Sanchez, J.: "Manual de Psicología" Buenos Aires. Tyche Ediciones. 2000.
Fejerman; Natalio y otros: "Autismo infantil y otros trastornos del desarrollo". Buenos Aires. Ed. Paidos. 1994.
Henri, Ey: "Tratado de Psiquiatría". Barcelona. Ed. Toray Masson. 1969.
López, J.J. y Aliño, Ibor: DSM-IV Brevario "Criterio diagnóstico". España. Ed. Masson 1994
Pistarini, Elba: "Curso Básico de Psicología". Buenos Aires. Ed. Estrada. 1989
Shaw, Charles: "Psiquiatría infantil". México. Ed. Interamericana. 1969
Tustin, Francés: "Autismo y psicosis infantiles". Buenos Aires. Ed. Paidos. 1981.
Vidal, G., Alarcón, R y otros: "Enciclopedia Iberoamericana de Psiquiatria". Buenos Aires. Ed. Médica Panamericana. 1995.
El PDD o el desorden penetrante del desarrollo es un desorden del comportamiento del lenguaje, comunicación, interacción social, y conducta compulsiva de tipo repetitivo. El Autismo es una forma de PDD. Hay cinco tipos de PDD. El más comúnmente encontrado es el PDDNOS (desorden penetrante del desarrollo no por otra parte especificado), autismo de la infancia, y el sindrome de asperger. Todas estas condiciones "diferentes" tienen rasgos diagnósticos y fisiológicos comunes, pero se diferencian ligeramente por los criterios diagnósticos específicos.
Los requerimientos generales son que hay que tener síntomas que pertenecen a las tres principales áreas de daños:
Estos síntomas conectados con un daño severo en el lenguaje, interacción social, o comportamiento estereotipado repetitivo califican para PDD NOS en las situaciones ligeras y para las otras condiciones autistas más severas representadas.
A veces, sobre todo cuando es diagnosticado temprano, puede ser difícil de predecir cual será el resultado final. Incluso aunque el PDD sea un trastorno de por vida, algunos niños mejoraran mas que los otros y una pequeña proporción puede que "se le pasen con la edad" algunas de las dificultades. Cambios sutiles, sin embargo, persisten, hasta en la mejor de las situaciones por toda la vida, e implican habilidades de interacción sobre todo sociales y algunos comportamientos obsesivos-compulsivos.
Criterios DSMV IV para los desórdenes autistas
Los criterios diagnósticos detallados para los desórdenes penetrantes del desarrollo son perfilados debajo. Como mencionado anteriormente, los criterios diagnósticos para los desórdenes autistas (PDD) son definidos por los criterios DSM IV.
Por Frances Vega
A veces percibimos que nuestros hij@s, estudiantes o allegados muestran señales de que algo raro pasa. A veces por falta de conocimiento , o por no pecar de alarmistas, le damos largas al asunto y no buscamos ayuda . Yo honestamente,prefiero las "falsas alarmas", recuerden el autismo es tratable y mientras más rápido se comiencen los tratamientos, mejores resultados se obtienen. Y con una "etiqueta" se tiene acceso a servicios. Aqui comparto con ustedes algunos consejos sobre que hacer cuando sospechamos que alguien podria padecer de autismo.......
Siempre que visite al pediatra preguntele si el niño esta al día es sus destrezas motoras y del habla. Lleve un pequeño diario de cuando dijo su primera palabra,cuando se sentó por primera vez y ese tipo de cosas .Hay una variedad de libros guia para padres con tablas de desarrollo.Yo use "What to Expect the First Year", Second Edition by Heidi Murkoff, Sandee Hathaway, Arlene Eisnberg y "What to Expect the Toddler Years "by Arlene Eisenberg. Ahora si ,no se alarme si el niño no se sentó a los 6 meses o dijo papá primero que mamá, hay niños que alcanzan unas destrezas primero que los otros,asi que recuerden que son guias,pero cuando note que todavia hay un retraso significativo en algun area ,visite a su pediatra.
Señales de alerta:
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Si su niño exhibe al menos la mitad de estos sintomas es probable que tenga autismo o algún trastorno generalizado del desarrollo.
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Los pasos a tomar en caso de duda son los siguientes visite a su pediatra,el le podra referir a varios especialistas . Debido a que no existe un examen o prueba médica que detecte el autismo,lo que se hace usualmente es una serie de evaluaciones por diferentes especialistas que usualmente son
Audiólogo : para descartar problemas de audición
Neurólogos: : para verificar que no existan otras condiciones como epilepsia,convulsiones o problemas en el sistema nervioso
Geneticistas : Va a ordenar diferentes pruebas incluyendo pruebas de metabolismo para detectar condiciones como frágil X u otras que pueden causar problemas en el desarrollo.
Pediatra del desarrollo : Es un pediatra especializado en la diagnosis de trastornos del desarrollo
Siquiatra de niños: Se especializa en la evaluación y el tratamiento de los aspectos del comportamiento y las emociones de los infantes, niños y adolescentes
Sicólogo Educacional: Hace evaluaciones sicológicas y educacionales, prepara informes escritos para interpretar los resultados de los exámenes, y ofrece consultas sobre la educación y el comportamiento.
Terapeuta Ocupacional: Evalúa y provee entrenamiento para aumentar la fuerza muscular y la coordinación y el funcionamiento motor-sensor.
Terapeuta de el Habla y el Lenguaje: Provee evaluaciones y preparación para mejorar las habilidades de comunicación. Provee evaluaciones y preparación para mejorar las habilidades de comunicación.
Además, su pediatra le podra explicar sobre los diferentes pruebas de laboratorio que se le deben realizar a su hijo(a). Siempre verifique credenciales y # de licencia de los especialistas . Recuerde que un solo especialista no puede diagnosticar PDD se necesita una serie de evaluaciones médicas y casi siempre el diagnostico final lo da un Neurólogo ,Psiquiatra o un Pediatra del Desarrollo. Si su pediatra le dice que usted esta siendo caprichoso, que es cuestion de esperar ,no pierda el tiempo busque otra opinion.....
Referencias:
Autism spectrum Disorders : Chantal Sicile-Kira 2004
http://www.schwablearning.org/
Incluso niños normales presentan de vez en cuando algunos de estos comportamientos, pero los síntomas del autismo y del síndrome de Asperger, por el contrario, son persistentes y evidentemente debilitadores.
Los idiot savants son individuos que nos muestran lo poco que en realidad conocemos el cerebro humano y sus “infinitas” posibilidades. Suelen sobresalir como calculistas extraordinarios o se convierten en verdaderas enciclopedias vivientes con prodigiosa y detallista memoria fotográfica, son músicos virtuosos o pintores deslumbrantes. Sea cual fuere el campo en el que brillan, rayando o entrando de lleno en el campo de la genialidad, sus otras capacidades, sociales, cognitivas e intelectuales, presentan un desarrollo que se considera deficiente. Interesante contrasentido que, sin embargo, sirve a la ciencia para descubrir las fronteras de las mentes de todos los humanos.
No todos los savants son autistas, muchos están relacionados con retrasos mentales de diverso tipo no relacionados con el autismo, sin embargo, los “autistas sabios” suponen uno de los enigmas psicológicos y cognitivos más interesantes. El término francés idiot savant, muy utilizado durante décadas, ha dado paso a este otro de “sabio autista”1, que se suele considera más adecuado, desde que en el 78 lo promocionara el doctor Bernard Rimland.
Se llame como se quiera, lo fascinante de los savants está en la gran cantidad de formas en que muestran sus habilidades, podría decirse que cada uno de ellos posee una cualidad única. Muchos de ellos, a pesar de tener retraso mental general en diverso grado y una capacidad para desenvolverse en ambientes sociales a veces casi nula, son verdaderos genios, por ejemplo, del cálculo. Sorprendentemente, se han dado muchos casos de savants que, al ser interrogados acerca de lejanas fechas, son capaces de responder correctamente el día de la semana correspondiente a las mismas, sin que para ello tomen más que unos segundos en ofrecer su respuesta. ¿Qué diá de la semana era el 9 de Junio de 1987? A menos que tengamos un viejo calendario a mano, o una agenda electrónica o, por casualidad, ese día sucediera algo importante para nosotros, nadie podría saber qué día de la semana era. Nuestra memoria funciona de tal forma que esa clase de datos no esenciales, aparentemente inútiles, no están a nuestro alcance, son filtrados y “olvidados”. Sin embargo, un savant con capacidades de memoria cronológica sobresalientes nos respondería en pocos segundos, correctamente: era martes.
Junto a esta habilidad, muchos otros savants son capaces de realizar cálculos mentales de una complejidad endiablada a una velocidad asombrosa, sin necesidad de acudir a calculadoras, papel, lápiz, ni nada que no sea su propio cerebro. Volviendo al intrigante asunto de la memoria, muchos savants son capaces de retener todo aquello que los sentidos les ofrecen. Para nosotros, esa “habilidad” sería una maldición, porque supondría vivir en una especie de presente eterno sin diferencia posible del pasado con el ahora, sin poder filtrar ningún dato sin interés y rememorando continuamente imágenes, olores o sonidos memorizados involuntariamente. En estos casos, esa capacidad de memoria “fotográfica” nos indica que el cerebro humano es capaz de memorizar sin problemas cualquier información que los sentidos le ofrezcan a lo largo de la vida pero, por nuestro propio bien, esa inimaginable cantidad de datos es filtrada adecuadamente en nuestra mente. ¡¡Nos gustaría tener más memoria!! Naturalmente, pero llegados a estos extremos, se convierte más en un grave problema, que impide la relación social normal, que en una ventaja deseable. Capaces de recordar fechas, nombres, número de las guías telefónicas, localizaciones en mapas, los rotros de cualquier persona que hayan visto en su vida… es increíble, todo se encuentra en su interior, pero no se canaliza adecuadamente y, por ello, el supuesto don se convierte en patología.
Más allá de los simples “contenedores” de datos, o enciclopedias humanas, los savants artistas han fascinado a médicos y psicólogos pero, sobre todo, al mundo de la literatura y el cine. Cierto es que dan mucho juego, algunos son pintores geniales, otros interpretan complejas partituras al piano a la perfección, como si para ellos fuera un inocente y sencillo juego de niños y, sin embargo, no son capaces de vestirse solos o desarrollar una mínima conversación coherente.
¿Qué mecanismos biológicos pueden llevar al cerebro humano a convertirse en una “máquina” capaz de memorizar millones de cifras sin esfuerzo o proporcionar la capacidad de tocar el violín como los ángeles y, sin embargo, condenar a su poseedor a una vida de aislamiento social? Se desconoce, no hay por el momento una explicación satisfactoria que muestre la razón que lleva a algunos autistas y a otras personas con patologías psíquicas a convertirse en savants. Las teorías son muchas y muy diferentes. Algunos científicos plantean que la focalización desde la niñez de la atención en un área concreto del conocimiento hace que se desarrolle su habilidad en ese campo. Otros, piensan que, unido a lo anterior, hay una indudable base física en la raíz del problema, puesto que se han descrito casos de adquisición de habilidades de ese tipo tras una lesión cerebral a causa, por ejemplo, de un accidente y no sólo se da en casos innatos.
Ejemplos de savants podrían ponerse gran número, hay muchos más de los que podría pensarse en una primera impresión. Mostraré sólo uno de ellos, a modo de ejemplo representativo que me ha llamado la atención especialmente. George Widener, estadounidense nacido en el 62, podría decirse que es un “multisavant”. De pequeño, era capaz de ganar en concursos y otros premios escolares de arte o en aquellos que requerían memoria, sin necesidad de prepararse lo más mínimo. Con el paso de los años, su autismo, clasificado a veces como cercano al síndrome de Asperger, fue haciendo que su comportamiento social fuera cada vez más reservado. Aislado, obsesionado en raros detalles que a nadie más parecían importar, sus habilidades sociales fueron degradándose poco a poco pero, a la vez, conjugó su asombrosa memoria y su capacidad para el dibujo desarrollando un estilo de arte único. Es capaz de recordar hasta el más mínimo detalle sobre cada día de su vida, su mente maneja el calendario mejor que un ordenador, realiza cálculos mentales que parecen imposibles y hasta ha memorizado estadísticas y datos censales e históricos que dificilmente cabrían en varias decenas de gruesos libros. En verdad, nuestro cerebro guarda todavía secretos de lo más fascinante.
informacion suminitrada por : The Wisconsin Medical Society
Propuestos por Angel Rivière
1.Sordera aparente paradójica. Falta de respuesta a llamadas e indicaciones.
2. No "comparte focos de atención" con la mirada.
3. Tiende a no mirar a los ojos.
4. No mira a los adultos vinculares para comprender situaciones que le interesan ó extrañan.
5. No mira lo que hacen las personas.
6. No suele mirar a las personas.
7. Presenta juego repetitivo ó rituales de ordenar.
8. Se resiste a cambios de ropa, alimentación, itinerarios ó situaciones.
9. Se altera mucho en situaciones inesperadas ó que no anticipa.
10. Las novedades le disgustan.
11. Atiende obsesivamente, una y otra vez, a las mismas películas de vídeo.
12. Coge rabietas en situaciones de cambio.
13. Carece de lenguaje ó, si lo tiene, lo emplea de forma ecolálica ó poco funcional.
14. Resulta difícil "compartir acciones" con él ó ella.
15. No señala con el dedo para compartir experiencias.
16. No señala con el dedo para pedir.
17. Frecuentemente "pasa por" las personas como si no estuvieran.
18. Parece que no comprende ó que "comprende selectivamente" sólo lo que le interesa.
19. Pide cosas, situaciones ó acciones, llevando de la mano.
20. No suele ser él quien inicia las interacciones con adultos.
21. Para comunicarse con él, hay que "saltar un muro": es decir, hace falta ponerse frente a frente, y producir gestos claros y directivos.
22. Tiende a ignorar completamente a los niños de su edad.
23. No "juega" con otros niños.
24. No realiza juego de "ficción": no representa juegos con objetos ó sin ellos situaciones, acciones, episodios,..etc.
25. No da la impresión de "complicidad interna" con las personas que le rodean, aunque tenga afecto por ellas.
(Rivière.A."¿Cómo aparece el Autismo?.Diagnóstico Temprano e Indicadores precoces del Trastorno Autista". "El niño pequeño con Autismo" .Comp. Rivière.A; Martos.J.APNA,Madrid 2.000)
Síndrome de Rett: Revisión y Actualización de conceptos por Aldo J. Barbero L. Psicolólogo Clínico. Fundación Nuevo D.I.A. (Desarrollo Integral del Autista) Venezuela
1.- Introducción.
El síndrome de Rett (SR) es un desorden profundo del desarrollo que afecta a niñas, las cuales se desarrollan de forma aparentemente normal en los períodos neonatales y la infancia. Casos de este síndrome han sido reportados en todo el mundo, en todas las razas.
La observación clínica de la pérdida de habilidades previamente adquiridas en la infancia temprana, coloca al SR en la categoría de desordenes neurodegenerativos. Sin embargo, la habilidad para adquirir un uso mínimo de las manos, así como los hallazgos recientes provenientes de estudios neuroanatómicos, genera un dilema conceptual entre su pertenencia a la categoría de desorden degenerativo o a la de retardo en el desarrollo.
Los signos clínicos de este síndrome fueron reconocidos por primera vez por Andreas Rett, quien describió 22 niñas en 1966, la descripción original del síndrome fue "atrofia cerebral e hiperamonemia", sin embargo esta publicación no recibió el reconocimiento esperado.
Hagberg et al. (1983), describieron el síndrome por vez primera en la literatura inglesa, comenzando a ser reconocido mundialmente. Desde entonces ha surgido un gran interés clínico e investigación, incluyendo intentos de clarificar la etiología de este desorden.
La mayoría de los pacientes son del sexo femenino, si bien algunos investigadores han observado manifestaciones interesantes en varones. Según Schanen (1998), la ocurrencia exclusiva del SR en hembras lleva a la hipótesis de la ubicación del locus genético del síndrome ligado a alteraciones del cromosoma X, y que dicha mutación es letal en varones. Esta autor identificó dos varones en familias con SR recurrente, los cuales mostraron encefalopatías neonatales y quienes podría representar el fenotipo del síndrome en varones, de este modo, existe una diferencia en cuanto a la severidad de las manifestaciones en varones, hembras y en sus parientes hembras, lo cual a su vez apoya la hipotesis de la localización del locus de SR en el cromosoma X.
La prevalencia del síndrome es de por lo menos 1:10.000 a 1: 15000 niñas, cifras observadas en estudios suecos y escoseses (Naidu, 1990; IRSA, 1997, Bauman et al., 1995). Según Kozinetz et al. (1993) el SR es responsable por el retardo mental de 1:10.000 a 1: 22.800 niñas en su estudio poblacional.
En la actualidad, hasta 1997, se reportan 2.285 casos diagnosticados de SR en el mundo (IRSA, 1997)
Actualmente es considerado como uno de los Trastornos Profundos o Generalizados del Desarrollo, y es reconocido en los manuales diagnósticos psiquiatricos como el DSM-IV (Manual Diagnóstico y Estadístico de las